
¡QUÉ HERMOSOS SON LOS PIES DEL MENSAJERO QUE TRAE LA PAZ!
El próximo sábado a las doce de la mañana, en la Catedral Metropolitana de Oviedo, tendrá lugar el acto de toma de posesión de la Diócesis ovetense por parte de don Jesús Sanz Montes, hasta ahora Obispo de la Diócesis de Jaca.
Es una buena noticia para toda la Iglesia, en especial la asturiana. Han transcurrido largos y penitenciales meses desde que Don Carlos Osoro se fuera de aquí y tomara posesión de la diócesis valenciana. Pero todo llega y el nuevo Pastor ya está aquí. ¡Enhorabuena!
Desde el primer momento alentamos al Arzobispo a tomar las riendas de esta Iglesia local, que intenta vivir su fe en un entorno de absoluta y total indiferencia generalizada por parte de la sociedad asturiana, cuando no de abierta hostilidad y desprecio que llegan, un día sí y otro también, de determinadas Instituciones. Cruda es pues la realidad, que sin duda el nuevo Arzobispo conoce. A ello hay que sumarle o mas bien restarle, la existencia de de un grupito de clérigos más aficionados a dar patadas a la sintáxis en el peridiódico local -de la cuerda, off course- que a elaborar homilías. Todos los fieles esperamos que cese cuanto antes el esperpento y se dediquen a lo suyo.
En cualquier caso los retos están ahí,y por eso para el Arzobispo, pedimos al Señor que lo unja con aceite nuevo y le de la fuerza de un búfalo, tal y como dice el salmo 91.
Ahora lo prioritario es e volver a evangelizar el viejo reino de los astures, que si tuvo en su origen una razón de ser, no fue otra que la defensa de los valores de la Cruz y el Evangelio de Jesucristo
